Liderazgo en una transformación ágil

¿Has oído hablar de la eficacia de la que hacen gala las empresas cuyo liderazgo se ha agilizado? Es una tendencia al alza que ha demostrado proporcionar excelentes resultados. Quizá conozcas esta corriente con el nombre de Agile Leadership (“liderazgo ágil”), la cual se ha convertido en una nueva forma de actuar que está dinamizando empresas del mundo entero.

¿Qué significa que una empresa tiene liderazgo ágil?

Son los negocios que han adoptado una metodología ágil en la forma en la que actúa su líder. Una organización ágil ha cambiado la manera de actuar a todos los niveles, pero este cambio, sobre todo, se aprecia en el papel del líder. Este abandona el tipo de trabajo que realizaba en el pasado, el cual consistía en estar encima de su equipo supervisando y asegurándose de que sus empleados hacían su trabajo. En lugar de ello, el líder ágil también lidera, pero lo hace de una manera más alejada, como supervisor, evaluador en el momento de la finalización del proyecto y como soporte para la resolución de problemas.

Un líder ágil tiene presencia, pero no de una manera activa. Está disponible cuando el equipo necesita consejo, ayuda o algún tipo de soporte a un nivel superior. Este líder se ocupa de construir los puentes que sean necesarios para que sus empleados lleguen a alcanzar los objetivos que están en sus manos. El líder supera escollos, abre caminos y se ocupa de todo lo que necesiten de él cuando lo necesiten. Pero no supervisa, no analiza, no valora ni impone.

El líder ágil sabe que sus empleados están capacitados para hacer el trabajo que tienen que hacer. Pone su experiencia a su disposición para lo que puedan necesitar y, en ningún momento, hace uso de su autoridad para redirigir el rumbo de un proyecto. Al finalizar los plazos, el proyecto se habrá completado y el líder habrá actuado dando rienda suelta a toda la creatividad de sus empleados.

¿Cómo son las empresas que se actualizan a una gestión ágil?

Dependiendo de cuáles sean las características de la empresa que se va a transformar hacia una gestión ágil y de sus propias circunstancias, estos negocios se pueden dividir en tres grupos: empresas que van paso a paso, empresas inclusivas y empresas emergentes.

Empresas que van paso a paso para ser ágiles

Este es el caso más común al hablar de organizaciones ya existentes. Se trata de un proceso que se realiza lentamente, con cuidado y de forma paciente para no cometer errores. Esta transformación se divide en dos etapas bien diferenciadas.

La primera: el desarrollo de pilotos con la definición de los objetivos y el diseño de la estrategia. El objetivo es alcanzar un blueprint que permita tener una clara visión de cómo se agilizará la empresa. Durante este trabajo previo son los líderes de la empresa los que se habitúan al nuevo rumbo con el que operará su negocio. Tendrán que familiarizarse con el concepto de agilidad, ponerlo a prueba y demostrar que funciona. Es frecuente que se diseñen varios blueprints hasta alcanzar un estado en el cual los líderes se encuentren convencidos de que han encontrado la fórmula más adecuada. Este proceso puede alargarse durante un año e incluso, en algunos casos, durante dos.

Empresas inclusivas con la agilidad

Son las empresas que aceleran el proceso al máximo, pisando el acelerador con la intención de alcanzar el agile leadership lo antes posible. No se realiza a ciegas, sino que sus líderes trabajan a fondo para, en poco tiempo, tener una hoja de ruta que les transmita confianza y les asegure el éxito en la transformación de la compañía.

Son empresas que apuestan por sí mismas y que tienen una fuerte convicción en que alcanzarán el éxito con rapidez y disciplina. Sus líderes están muy comprometidos y ejecutan los planes de forma sólida, poniéndolos en marcha con inmediatez para que los cambios se sientan desde el primer día. Algunas empresas se despiertan de la noche a la mañana con un sistema de trabajo ágil, mientras que en otras lo que hace el líder es establecer esa hoja de ruta que hemos mencionado, alargándose su implementación durante un periodo variable que dependerá de lo que se haya marcado.

Empresas emergentes con el sistema agile leadership

En este caso algunas empresas adoptan una metodología de implementación que se divide a través de capas y que va saltando de departamento en departamento y de líder en líder. Es el sistema emergente, con el cual el líder es el primero en adoptar los cambios que requiere la transformación y, después, se ocupa de ir llevándolos por áreas y puestos para que, poco a poco, se trate de un proceso de cambio natural.

Es una forma más pausada y cuyo tiempo variará mucho dependiendo de la empresa, pero que puede garantizar un alto nivel de éxito en la práctica, sobre todo cuando los organigramas corporativos son un poco complejos.

Empresas ágiles nativas

Para el final hemos dejado aquellas empresas que son ágiles de una manera nativa. Es decir que, desde su fundación, han implementado una metodología de trabajo de agile leadership entre sus plantillas. Son casos que se aprecian en nuevos negocios, startups y, sobre todo, en empresas que están relacionadas con la tecnología y que, desde su base, ya hacen uso de las últimas tendencias.

¿Cómo adoptar el liderazgo ágil?

Se podría hablar largo y tendido de cómo alcanzar un liderazgo ágil, pero, para comenzar, el proceso se puede resumir en una serie de características de fácil adopción. ¿Cómo tiene que ser un líder ágil?

  • Flexible: Y listo para dar solución a cualquier tipo de situación que se pueda producir.
  • Humilde: Siempre hay espacio para el aprendizaje. El ego debe dejarse de lado.
  • Práctico: El líder ágil piensa en resultado y deja que su equipo busque la solución.
  • Instructivo: Los empleados buscan su consejo, guía y soporte, pero no indicaciones ni órdenes sobre cómo trabajar.
  • Colaborador: No se toman decisiones de forma individual y privada, sino que se actúa en consenso.
  • Comprensibles: Hay que conocer al equipo y sus necesidades para encontrarse a gusto.
  • Innovador: El líder será capaz de hacer cambios en la empresa para ajustarse a lo que necesita el equipo y no viceversa.

Aplicando estas claves, los líderes pueden alcanzar un rendimiento ágil que lleve a que cualquier tipo de empresa pueda comenzar a disfrutar de mejores resultados.

2021-04-23T11:11:53+02:00