La Era Digital. Una puerta al futuro de la discapacidad

Con la demanda de puestos digitales en el mercado laboral, se abre un nuevo camino para las personas con discapacidad. Puestos en los que no son visibles grandes barreras y la inclusión en el mundo laboral es más adaptativa.

Todavía existen barreras para la contratación de personas con discapacidad principalmente motivados por falsos mitos o prejuicios. Las empresas en su conjunto deben ver lo positivo de la contratación de dicho colectivo ya que a medida en que amplían sus horizontes, incrementan su competitividad, para ello es importante preguntarse qué inconvenientes y preocupaciones existen a la hora de dicha contratación y dar el primer paso para deshacerse de ellos conociéndolos, racionalizándolos y desmontándolos.

Algunos de los prejuicios que se suelen tener son motivados por falsos mitos o creencias como:

Faltas en el trabajo, algo que en realidad no es real ya que la palabra discapacidad no es sinónimo de enfermedad, sino una circunstancia permanente de una persona, además según los últimos estudios realizados, las empresas perciben que las ausencias son menores que entre el resto de los trabajadores. El 64% no tiene trabajo, no solo por las dificultades en la búsqueda, sino porque no pueden. Por ello, los que deciden trabajar es porque realmente desean hacerlo, teniendo una implicación muy alta, siendo algo positivo para las empresas que los contratan.

Dificultad de integración, reducir a los trabajadores a su discapacidad es despojarles de valores, conocimientos y experiencias que les convierten en únicos, los trabajadores con discapacidad son, ante todo, personas. Su contratación es positiva ya que los demás empleados perciben que la empresa respeta la diversidad haciendo que todos tengan una mayor libertad para ser ellos mismos y haciendo que den lo mejor de cada uno.

Bajo rendimiento, la discapacidad no es ningún hándicap. Lo importante es analizar qué competencias estamos buscando y garantizar que el candidato cumple con lo que buscamos. El rendimiento será el mismo que cualquier trabajador y en algunas ocasiones incluso mayor.

Es incompatible y peligroso para dicho colectivo, si el trabajo es peligroso para la persona con discapacidad, también lo es para el resto de los trabajadores, no existen diferencias. En ese caso es primordial utilizar las medidas de Prevención de Riesgos Laborales pertinentes para cada trabajo proporcionando un entorno seguro.

Adaptaciones al puesto, es importante saber que 7 de cada 10 personas no necesitan adaptaciones para su incorporación. En caso de necesitar, no suelen ser grandes gastos, sino mínimos ajustes.

Podemos resumir entonces que, teniendo una necesidad de contratación cualquier persona que se ajuste a su búsqueda es válida, independientemente de si tiene una discapacidad o no.

Es cierto que la inclusión en el mundo laboral para personas con discapacidad continúa siendo una tarea pendiente. Viendo los últimos datos recogidos en 2016 presentaron una tasa de actividad del 35,2%, 42 puntos por debajo de la población sin discapacidad. Además, la tasa de ocupación de las personas con discapacidad fue del 25%, menos de la mitad que de las personas sin discapacidad, llegando a una tasa de paro del 29%, 9 puntos por encima que la del resto de población.

Analizando los salarios también podemos ver una gran desigualdad, ya que, según el último estudio del INE, los hombres con discapacidad tuvieron un salario un 21% inferior al de los hombres sin discapacidad, una diferencia que se atenúa en siete puntos en el caso de las mujeres, que cobran un 14% menos.

Para facilitar este proceso de inclusión en el mundo laboral, muchas asociaciones y organismos tienen los llamados “centros especiales de empleo”, especializados en la orientación e incorporación laboral exclusivamente para personas con discapacidad, facilitando el tenso momento de la entrevista de trabajo (donde la mayoría de las personas con discapacidad sienten el mayor estrés al sentirse rechazadas por su discapacidad, y no por su valía para el puesto).

Dichos CEP, están realizando nuevas formaciones en el ámbito digital, facilitando así los conocimientos necesarios para poder tener las herramientas necesarias y así acceder a esa rama laboral y aprovechar esta ola de cambio donde las personas con discapacidad puedan desarrollarse laboralmente dejando atrás ese encasillamiento en puestos concretos que hacen que muchos de ellos cesen en la búsqueda de un puesto acorde con su formación.

2019-01-21T13:01:29+00:00